Preparando para los próximos días, los pronósticos meteorológicos indican la posibilidad de condiciones climáticas invernales severas en muchas partes de nuestra diócesis. Deseo ofrecerles la siguiente orientación pastoral con respecto a la obligación de asistir a la Misa dominical.
La Iglesia enseña que la participación en la Misa dominical es una obligación grave para los fieles. Sin embargo, al mismo tiempo, la Iglesia reconoce que esta obligación no se aplica cuando la asistencia resulta imposible o implica un grave inconveniente o peligro.
Por lo tanto, les pido a cada uno de ustedes que actúen con prudencia y buen juicio durante esta tormenta invernal. No se espera que nadie se ponga a sí mismo ni a otros en riesgo debido a las condiciones peligrosas para viajar, problemas de salud graves, u otras circunstancias que hagan que la asistencia sea insegura o imprudente. En tales casos, la obligación de asistir a Misa queda dispensada.
Aquellos que no puedan asistir a Misa por estas razones, son animados, en la medida de lo posible, a santificar el Día del Señor mediante la oración en casa, la lectura de la Sagrada Escritura —especialmente las lecturas dominicales— o participando en una Misa televisada o en línea.
Pido a nuestros párrocos que proporcionen la orientación local adecuada, utilizando las redes sociales parroquiales y otros medios de comunicación, y que tomen decisiones prudentes con respecto a la celebración de las Misas según lo requieran las condiciones climáticas.
Encomiéndolos a la protección de Nuestro Señor Jesucristo y al cuidado de la Santísima Virgen María, quedo atentamente,
En la alegría del servicio de Cristo, + Michael J. Sis Obispo de San Angelo